viernes, marzo 23, 2007

Yo quería vivir en la luna

Recuerdo esos años que hablé y jugué poco, Comí y lloré mucho. Recuerdo ese tiempo que todo tenía una respuesta y había tiempo de sobra para imaginar.
Cuando yo era más pequeñita, creía que los programas de televisión (especialmente las teleseries mexicanas) eran reales, y que, seguramente, yo tenía algún canal para mi vida, por eso siempre miraba el techo, pues buscaba las cámaras de televisión.

Me negaba a creer que la tierra era redonda, porque me interesaba más la imagen de mi libro de la básica con los dragones dónde se caían los barcos. Así que siempre me pareció más seguro viajar en un globo aerostático.

Recuerdo que mucho tiempo me empeñé en buscar a Dios en el cielo, pero, cuando enterraron a mi abuelo en un hoyo, y me dijieron que él iba con Dios, me convencí un tanto decepcionada de que Dios estaba abajo de nosotros.

Le tenía miedo a la muerte, no a la mía, sino a la de mis padres, tenía miedo de quedarme sola, y le tenía miedo al fin del mundo. Recuerdo que una vez jugando al pillarse un compañerito me hizo una zancadilla, me caí y me rompí las rodillas y las palmas de mis manos, recuerdo la sangre corriendo por la carne abierta, desde ahí le tuve miedo a la gente, a caerme y al dolor. Nunca más jugué.

No me gustaba pensar, aunque siempre lo hacía y me angustiaba mucho. Era más entretenido imaginar. De todas maneras, ambas cosas jugaron libres en mi mente y lograron consiliarse mucho tiempo.

Me hace mucha gracia recordar que, mientras estaba en la escuela, imaginaba que llegaría a buscarme Tuxedo Mask y me llevaría a vivir a la luna, y ahí sería feliz mirando desde lejos este mundo decepcionante y temible.

Yo quería vivir en la luna, no sé que salió mal, ahora estoy en Plutón.

4 Comentarios:

Blogger Amaru dijo...

Ojalá te hayan servido todos mis pajarillos para acercarte a la Luna. Siempre te sentí tan niña, tan pequeña e indefensa. Pero hoy eres toda una mujercita, y me enorgullezco de ello. Te quiero muchito y ojalá se matenga siempre esa Fabiola de esa fotito donde sales riendo con la boca abierta jiijijijji

marzo 23, 2007 10:53 p. m.  
Anonymous Angelique dijo...

Cada día te reflejas más a través de las palabras, Fabi ^^

Y me da pena también lo que cuentas, no sé, nostalgia y un poco de miedo...

cuando yo iba al baño en mi niñez pensaba que del entretecho (del baño) saldría un león jajaja... también creía que era Sailor Mars (su reencarnación, nací un día antes que ella)...y uff pensaba que mi vida era una teleserie igual, y me daba lata por los actores terciarios (?) jajaja pues no importaban mucho en mi realidad... en fin...

cuando pienso en el ahora te confieso que todavía le temo a la muerte ajena, busco a diario a dios, y creo que vendrá Tuxedo, no sé si me lleve a la luna, pero me amará eternamente...

chaucín bombín*******

marzo 24, 2007 3:17 a. m.  
Blogger Una palabra puede seducir más, que un libro de amor dijo...

A veces soñar mirando al techo
no te permite cumplir tus sueños
simplemente, mirando al frente de ti.

Escribes muy bien, y me has agradado mucho
espero seguir sabiendo de ti

saludoS

Cristóbal

marzo 24, 2007 9:32 p. m.  
Blogger De entre todas las Marías me quedó Ignacia. dijo...

oh, vaya. Si que me acuerdo, hola Fabiola. De hecho, incluso me acuerdo de que te deciamos "pepita", a ver si te acuerdas tú porqué. ¿Que tal la vida?
La mia va así: de vocación literata y de carrera real socióloga. Me entretengo y no me va nada mal, supongo que eso es suficiente.
Leyendo un poco tu blog, me dio la impresión de que están en período de instrospección, ¿acierto?. Buena suerte con eso, pero que no se te haga eterno, espero.
A mi también me gusta bjork. No soy muy fan de nadie, pero a ella la admiro y no dejo de admirarla nunca.
Saludos

marzo 27, 2007 3:34 p. m.  

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