jueves, marzo 27, 2008

Hoy

Mis ilusiones siguen tan vivas como aquellos tiempos cuando era libre y, si se han destruido como pompas de jabón, las he reavivado, porque la esperanza ha vuelto aquí.

Hoy, miro a mi alrededor y espero la posibilidad de volver a sentir ese beso que nunca olvidaré, un beso cálido y tímido bajo la sombra del árbol y el destello naranjo del cielo.

Ese placer suave y delicado, sublime y purificador.

Espero ese beso inesperado y a la vez tan anhelado. Esa búsqueda de labios rápida y acertada. Ese movimiento perfecto. Ese exsquisito sabor. Ese beso que no busca más que ser aceptado, que pareciera pedir permiso y que se entrega sin pedir nada.

Espero un día llegar ahí y encontrar entre la multitud a ése que es sencillo y gracioso, pero que para mí es un ser único y maravilloso. Ése que "algo" tiene, ése que si habla es como si el mundo se callara para escucharlo; que si me mira, yo lo esquivo y si yo lo miro, me sonríe.

Como siempre, deseo sentir su compañía, vivir los sencillos días, acariciar su manita en mi rostro, reírnos de la vida, dormir a su lado.

Como siempre, espero ser feliz.

Hoy no dejaré de tener ilusiones.

1 Comentarios:

Blogger Amaru dijo...

Sólo quería decir que debes tener tranquilidad y saber esperar. Y, como no decirlo, ¡así se habla!

marzo 28, 2008 10:00 a. m.  

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