Un puerto

Viajé con algunos amigos, sabiendo desde siempre que era una mera excusa. Para encontrarnos, con cada uno y con el resto.
Hoy, esos días me saben a nostalgia, a nostalgia de colegio, de abrazos y besos de amistad, a nostalgia de ocio en su sentido más exacto.
Quizás no falta un puerto, desde donde embarcar un rumbo y también al cual arrimarnos ante la inclemencia de madre natura. Un puerto, como principio y fin. Un puerto.